No todo son ventajas con el "milagroso" HIIT

11.03.2025

El entrenamiento de alta intensidad genera una elevada tasa metabólica pero tiene sus peligros. Te contamos en detalle cuáles son y cómo prevenirlos.

El trabajo de alta intensidad se ha consolidado como uno de los sistemas más eficientes para mejorar tu forma física y perder peso.

La clave del HIIT no está en el consumo calórico, ya que aunque demandan gran energía se mantienen muy poco en el tiempo. Su gran beneficio está en que generan una elevada tasa metabólica. Desencadenan procesos que generan un efecto térmico residual mucho más prolongado. Esto quiere decir que nuestro organismo sigue demandando energía , y por tanto gastando calorías, incluso horas después de haber finalizado el entrenamiento. Esta consecuencia fisiológica se conoce como EPOC (del inglés, consumo de oxígeno post-ejercicio).

Además de la elevada intensidad y velocidad de ejecución, el HIIT requiere que la duración del ejercicio se mantenga entre 30 y 60 segundos. Entre serie y serie la recuperación ha de ser completa y activa. No pararse y menos aún tumbarse. Es mejor caminar durante la recuperación para favorecer el retorno venoso y evitar una caída brusca de la tensión arterial que causen mareos. Recupera varios minutos o hasta que tu frecuencia cardiaca estré por debajo de las 120 pulsaciones.

No todo son ventajas

El HIIT también tiene su otra cara.

1/ No es para todo el mundo

Requiere de una voluntad y capacidad de esfuerzo muy elevada para soportar una serie tras otra de alta intensidad.

El lactato se acumula de forma rápida y no todo el mundo tiene la misma tolerancia a la acidez en el organismo, la fatiga se dispara y se inhiben alguna importantes funciones fisiológicas, lo que obliga a no poder mantener los criterios de ejecución a a alta intensidad o incluso te lleva a tener que pararte.

2/ La mayoría de los ejercicios incluyen un elevado estrés articular

Aumentar las intensidades del ejercicio para aumentar el EPOC puede llevar a que personas con baja condición física entrenen en niveles desaconsejables y que favorecen la aparición de lesiones.

Los impactos o acciones con inercia generan grandes presiones y tensiones en el tejido conjuntivo y superficies articulares que repetidos de forma sistemática no tardarán en llevar a la aparición de problemas que pueden ser graves, ya que estructuras como el cartílago o los discos invertebrales no se regeneran. Sería una pena que estuvieramos un par de años al máximo para luego estar décadas al mínimo ya no sólo de vida deportiva sino también de salud.

En el HIIT además de corazón y energía hay que ponerle cabeza. Hay que valorar no sólo el ejercicio más intenso sino también el que es menos agresivo.