Esto es lo que dice la ciencia sobre si es recomendable o no comer lentejas en lata

19.03.2025

La elección entre lentejas secas y en lata sigue generando debate, ya que persiste la creencia de que la versión en envase es menos saludable.

Las legumbres son un pilar fundamental en la alimentación, proporcionando una combinación única de proteínas vegetales, fibra y minerales esenciales. Dentro de este grupo, las lentejas destacan por su riqueza en nutrientes y sus múltiples beneficios para la salud. Sin embargo, la elección entre lentejas secas y en lata sigue generando debate, ya que persiste la creencia de que la versión en bote es menos saludable.

Las lentejas han sido un alimento clave en la historia de la humanidad, con evidencias de su consumo que datan de hace más de 9.000 años, según detallan desde el Ministerio de Agricultura. Su versatilidad y alto valor nutricional han hecho que formen parte de la dieta en muchas culturas, desde el Mediterráneo hasta Asia.

Sus múltiples beneficios

Las lentejas son una fuente excepcional de proteína vegetal, lo que las convierte en un alimento clave para dietas vegetarianas y veganas. Aunque su proteína es incompleta debido a la falta de metionina, combinarla con cereales como el arroz permite obtener una proteína de alta calidad equiparable a la de origen animal.

Uno de sus mayores aportes nutricionales es su alto contenido en hierro, fundamental para prevenir la anemia ferropénica, especialmente en personas con mayores requerimientos como embarazadas y deportistas. También son ricas en magnesio, zinc, fósforo y potasio, minerales esenciales para el correcto funcionamiento del sistema nervioso, la salud ósea y la regulación de la presión arterial. Además, contienen una importante cantidad de fibra, tanto soluble como insoluble, favoreciendo el tránsito intestinal y contribuyendo a la prevención del estreñimiento. También ayudan a regular los niveles de colesterol y glucosa en sangre, lo que las convierte en un alimento ideal para personas con diabetes o riesgo cardiovascular, según explica la Universidad de Harvard.

Las lentejas son bajas en sodio y grasas saturadas y ricas en polifenoles, compuestos con propiedades antioxidantes que ayudan a combatir el estrés oxidativo y reducir el riesgo de enfermedades crónicas como diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares. También contienen almidón resistente, un tipo de carbohidrato de digestión lenta que ayuda a mantener estables los niveles de azúcar en sangre.

¿Las lentejas en conserva son igual de saludables?

A pesar de los mitos sobre las legumbres en conserva, su valor nutricional es prácticamente idéntico al de las versiones secas cocidas en casa. La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) confirma que la única diferencia notable es el contenido en sal, ya que algunas conservas pueden contener sodio añadido.

Uno de los aditivos presentes en algunas conservas es el ácido etilendioaminotetraacético (EDTA), utilizado para evitar la oxidación. Sin embargo, como explican expertos como la farmacéutica Gemma del Caño, su presencia no supone un riesgo para la salud, ya que para que pudiera generar efectos adversos habría que ingerir más de 30 kilos de lentejas en bote al día. Para quienes buscan reducir su ingesta de sodio, una solución sencilla es enjuagar las lentejas en conserva bajo el grifo antes de consumirlas. Este proceso ayuda a eliminar el exceso de sal sin afectar su aporte nutricional.